martes 9 de febrero de 2010

 

 Desde ayer he intentado inútilmente describir como me siento, no logro expresar con palabras las emociones que a todas horas me asaltan, no puedo evitar que al ver ciertas cosas o escuchar ciertas palabras se forme un nudo en mi garganta y salgan incontrolablemente dos lágrimas de mis ojos.

He logrado no llorar, finalmente puedo irme a dormir sin tener que llorar en la oscuridad por 30 minutos y esperar a que el dolor de cabeza, el silencio, la penumbra y el cansancio del día logren que mis ojos se cierren

Ahora ya no lloro, pero no he logrado reprimir ese par de lágrimas que se me salen sin control cuando menos me lo espero. Hoy escuché una canción, su canción, bueno una de tantas y recordé el día que bailamos solos al compás de esa canción y mientras manejaba el auto se escaparon esas dos lágrimas que no pude contener.

No se cómo hacer que deje de doler todo lo que he perdido, esas pequeñas cosas que hacíamos juntos.

Hoy alguien me preguntó respecto a mi status en el msn:
-Qué quieres olvidar?
-Todo, dije yo
-Jajaja, cálmate, necesitas un lavado de cerebro?

No quiero olvidar todas las cosas buenas, pero son precisamente esas cosas buenas las que más daño hacen al recordarlas

Héloïse

domingo 7 de febrero de 2010

Es domingo por la noche.


Y me sorprende encontrarte en mi cama, ya no perteneces a este lugar, te fuiste, me dejaste y sin embargo, cada noche vuelves puntual hasta mi cama, no importa la hora ni la lluvia torrencial que cae afuera, has venido cada noche.

Me acuesto y mi rostro queda a centímetros de tu rostro, tus hermososo ojos oscuros me miran fijamente, tu sonrisa deja ver ese hoyuelo en tu mejilla que siempre me ha vuelto loca, tu barba de candado enmarca prefectamente tus labios. Quiero hablarte, tú sólo me observas, estoy a punto de preguntarte cómo has llegado hasta mi lado y tu mano viaja rápidamente hasta tu boca indicándome que guarde silencio.

Te miro, no puedo apartar mis ojos de los tuyos, me pierdo en la profundidad de tu mirada, finalmente, no puedo contenerme y acerco mi mano hasta tu rostro y ya no estás.

Cierro mis ojos y las lágrimas comienzan a rodar, silenciosas.

Con los ojos cerrados vuelvo a imaginarte juntoa  mí, me revuelvo en la cama hasta quedar de lado, con una mano bajo la almohada para dormir, nuevamente estás aquí, acomodo mi cuerpo para quedar justamente como nos gustaba dormir, siento tu mano rodear mi cuerpo, siento tu respiración en mi oído.

Mis lágrimas caen lentamente hasta que el sueño comienza a vencerme,

Te extraño amor.

Héloïse

sábado 6 de febrero de 2010

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaughhhhhhhh!!!!!!!!!!

Llevo sintiéndome un poco mejor estos días, hasta hace 5 minutos que se me ocurrió hacer una tontería. Cuando estaba con él tenía un blog que hablaba de nuestra relación, no usaba el mismo usuario que aquí, pero tenía dos años y 4 meses escribiéndolo, tenía amigos y conocidos de hace dos años ahí. El día que terminé con él borré todo, eliminé la cuenta de correo y todo.

Hoy hice algo estúpido, entré en uno de esos blogs que antes frecuentaba, vi las listas de actualizaciones y comencé a "navegar a la deriva" de un blog a otro, hasta que llegué a uno de una mujer, que empezó una relación similar 5 meses después de yo haber comenzado la mía.

Me ha hecho daño leer que todo lo que yo soñaba, deseaba y esperaba, todo se le ha cumplido, por que hoy ella es todo lo que yo he soñado ser durante estos últimos 3 años en que finalmente me encontré y pensé que mi pareja sería el hombre con el que mis sueños y fantasías se realizarían.

Y en lugar de eso hoy estoy aquí, sola. Sin saber exactamente hacia donde caminar.

Como desearía ser ella, como quisiera poder sentirme feliz, plena, realizada como debe sentirse ella... con todo lo que eso implica.

Héloïse

jueves 4 de febrero de 2010

Finales

Terminar con tu pareja siempre es difícil.

Terminar con tu mejor amigo es.... indescriptible.

Siempre que algo me pasaba platicaba con él y me decía las cosas más lindas y me hacía reir, a veces de forma incontrolable. Cuando tenía miedo, a pesar de la distancia, se las ingeniaba para hacerme sentir acompañada. Cuando perdí mi empleo, cuando mi madre se enfermó.

Siempre estaba ahí, dándome ánimos, con su siempre optimista forma de ver la vida, no importa cuanto le golpee la vida, siempre vuelve a sonreir a pesar de nadar contra corriente.

He aprendido tanto de él.

Me hace falta mi mejor amigo

Le extraño, ahora que duele tanto haber perdido al amor de mi vida... también he perdido a mi mejor amigo.

Y me siento tan sola...

Hêloïse

martes 2 de febrero de 2010

Se fue...

Sus últimas palabras han sido: I'm sorry, CUIDATE

Yo no he visto las películas de la saga de Twilight (Crepúsculo), pero leí los libros hace algún tiempo.

Cuando Edward deja a Bella en el bosque y ella se derrumba. Yo no me voy a derrumbar, eso es un hecho, no soy ese tipo de persona.

Pero Bella hace mención a algo que hace tiempo comencé a notar: He perdido su voz, su olor, cómo se sentía. No es que no recuerde, mis memorias están ahí, pero como Bella dice, mis recuerdos palidecen ante lo que él era en realidad. Recuerdo cómo me invadía su olor con tan solo saludarle, o ese olor tan íntimo de dos cuerpos transpirando cuando hacen el amor,  recuerdo que me sentía protegida al estar entre sus brazos, recuerdo su sonrisa cuando yo decía algo tonto para hacernos reir, recuerdo el sonido de su voz diciéndome ese nombre que sólo él usaba justo antes del clímax.

Pero sólo son eso: recuerdos, ya no siento mi piel erizarse al tratar de recordar el timbre exacto de su voz... son sólo recuerdos, imágenes en mi mente como fotografías, como entrar en su hi5 y ver fotografías que no alcanzan a retratar todo lo que es él y todo lo que él significa para mí.

Se ha ido, estoy llorando desde que me mandó ese correo. El día que lo conocí estaba lloviendo y hoy, después de leer ese correo comenzó a llover, me mojé hoy también, por que mi perro necesitaba salir (ironía?).


Después de 10 meses de estar lejos de él, no se hace más fácil el estar sin él... supongo que esto se supera con el "moto" de los alcohólicos "UN DÍA A LA VEZ"

Hèloïse

Extracto de una carta que nunca leerás...

…después de tantos meses y meses, de días y más días que han ido pasando entre suspiros, de semanas tras semanas que iban cayendo del calendario sin casi darme ni cuenta…de tantas páginas en blanco.
 

...después de tantos meses sin escribir… no estará entendiendo nada, y estará más (aún) perdido/a que yo, que ya es decir. Y sin embargo TÚ, el único destinatario y dueño de todas estas letras…eres el único que sabe y entiende todo. El único que me entiende… ¿amor?

Buf, se hace duro pero… ¿puedo seguir llamándote así? Sinceramente, la vergüenza no me lo permite. O el sentimiento de culpa. O todo junto y revuelto, qué más da… pero más o menos por ahí van los sentimientos, ya lo sabes… amor.

Cómo mirarte a los ojos cerrando los míos y hablar. Cómo. Qué decir. No lo sé. Todas estas palabras están saliendo de mí sin control alguno, y van a resultar un revoltijo sin pies ni cabeza, incomprensible… pero como para ti sé que lo es, que sabes todo lo que quiero decir y tanto me cuesta y que lo sabes y comprendes incluso mejor que yo misma… me basta. Porque a fin de cuentas, amor, es a ti a quien tienen que llegarle mis cartas… aunque hayas tenido que esperar tanto... para recibir una, y a mi me esté costando un mundo escribirla.

Pero ¿dónde has estado?... ¿Por qué te has alejado tanto?... pero sigo sin entender por qué te has hecho a un lado de mi vida. DE MÍ. Por qué. Por qué me has dejado espacio para que ocurriera lo que ha ocurrido y yo no buscaba ni quería ni deseaba que pasara. Por qué no has estado a mi lado, por qué no has dejado que te sienta, por qué no has intervenido, por qué no lo has evitado, sin más... deberías haberlo evitado. Deberías haber luchado, hecho algo qué se yo, para que siguiera siendo solamente tuya por siempre, como siempre he querido seguir siendo aun después de que te marcharas de mi lado y me dejaras sola.

Maldita sea, ¿ves? Ya te estoy culpando… dios mío, es algo superior a mí, amor. Se me atragantan las lágrimas mientras intento escribirte algo coherente. Te amo... Y me odio a mí misma por todo esto. He vuelto a escribirte, sí, pero todo es feo hoy y me dan ganas de darle al “supr” hasta dejar la pantalla en blanco, llorar hasta que me harte y pueda volver a dormirme un poco y de esa forma quedarme desahogada… pero no es tan fácil. No funciona una vez llegas y te me apareces en un sueño revolucionador, me despiertas con el corazón a mil por hora, las lágrimas cayendo, temblando por la impresión y el desasosiego… ¿y apareces ahora? Me desvelas, me haces estar sin pegar ojo horas y horas dando vueltas por la cama hasta que de puro agobio de estar entre las sábanas me levanto y enciendo el ordenador como un robot sin pestañear, voy directa al blog, TU blog...

No entiendo nada, amor. Si tú comprendes algo de todo esto, no estaría nada mal que me lo hicieras saber como solías hacer… solías. Porque hace tiempo que, como ya he dicho, no estás conmigo día y noche. No sé por qué has querido alejarte ni a dónde te has marchado. Yo he seguido en el mismo sitio en cuanto a ti, pero la vida me ha dado las miles de vueltas que tu sabes… y las que faltan por venir. Y las que están viniendo. Y entonces, con todo este embrollo dentro de mí… es que ya no sé si tiene sentido todo esto, al igual que no sé si lo tendrá mucho cerrar esta carta con la despedida con la que siempre he cerrado todas ellas para ti… porque, sinceramente… ya no te noto dentro de mí. Pero nunca falto a mi palabra, ni a mis promesas, menos aún a todas las que te hice A TI. Y para mí, todavía…


VIVES EN MÍ AMOR 


http://unlibrodeamorporti.blogspot.com/2010/02/hoy-no-se-que-hago-aqui.html

Se que en teoría se hace cada día más fácil, que toma tiempo. Eso es lo que me sigo repitiendo, que poco a poco se acabarán las lágrimas, tengo que seguir diciendome lo mismo todos los días.

Se que mis sueños se harán realidad, aún si él no quiere compartirlos conmigo, aún si él nunca vuelve a mi lado, voy a ser feliz.

Hèloïse


domingo 31 de enero de 2010

He vuelto

a casa y es increíblemente doloroso.

En esta ciudad no queda nada para mí: ya no tengo un trabajo fijo, ni mis amigos, lo único por lo que me quedaba en esta ciudad ya no existe: nosotros.

No imaginé que fuera tan difícil. Estando en otra ciudad, en casa de mis padres, los recuerdos no me asaltan a cada esquina. Ya no estoy con él y vivir en esta ciudad me asfixia.

Mi mamá me sugirió que regresara a vivir con ellos, pero siento que volver a esa ciudad sería como retroceder un poco.

No se que hacer, se que debo volver el lunes 8 de febrero que me harán la electrocirugía y debo quedarme una semana, pero no se que hacer.

A pesar de lo mucho que duele siquiera imaginarlo ahora, por las características que necesito en un hombre sería mil veces más difícil encontrarlo allá que en la ciudad en lo que vivo. Y vivir una relación como la que necesito sería mil veces más difícil llevarla en una ciudad tan pequeña y tan entrometida como la que viven mis padres.

Si regreso allá debo estar segura de dejar atrás parte de quien soy, de lo que necesito y me gusta.

Aunque mi corazón diga que él será el último y el único, se que no será así, se que tarde o temprano voy a necesitar sentirme libre, desde mi muy particular punto de vista de la libertad.